Por Omar Godoy, referente de Jubilados y militante social
Nos quieren convencer de que el Estado es un gasto. Pero sin Estado no hay salud, no hay educación, no hay ferrocarriles que conecten el país. Los jubilados lo sabemos: cuando el Estado se retira, el mercado no nos protege, nos descarta.
La salud y la educación no son mercancías. Son derechos que el Estado debe garantizar. Y los trenes no son un negocio: son soberanía, son pueblos que no se vacían, son economías regionales que respiran.
No pido un Estado que lo haga todo. Pido un Estado presente, que cuide a los que menos tienen. Porque sin derechos, la libertad es solo una palabra. Y sin Estado, la democracia se apaga.
Defender el Estado es defender la dignidad de nuestro pueblo.
















