La ex senadora pidió a Pesatti como candidato a gobernador, se quejó de que lo «ningunean» y calificó de «sectario» el debate peronista. La militancia le contestó con un comunicado y los comentarios hicieron el resto.
Hay declaraciones que se escriben solas. En una entrevista con FM de la Costa, la ex senadora nacional Silvina García Larraburu le dio su respaldo a Pedro Pesatti como candidato a gobernador en 2027. «Tenemos un gran dirigente, un gran referente, que es Pedro Pesatti», dijo. Y agregó, con un dramatismo digno de mejor causa, que el vicegobernador «ha sido muy ninguneado lamentablemente por algunos dirigentes».
Ninguneado. El segundo cargo más importante de la provincia. Fundador de Juntos Somos Río Negro, ex intendente de Viedma y vicegobernador de Alberto Weretilneck. Si eso es estar ninguneado, hay miles de rionegrinos que se anotan ya mismo para que los ninguneen así.
Lo sectario es preguntar
Larraburu también habló de construir «una alternativa política amplia», con dirigentes «que hoy están fuera de los principales espacios de decisión». Una descripción que, casualmente, le calza a ella misma.
Pero la frase que más dolió en el peronismo fue otra: «A veces los últimos meses uno ve que se dan debates muy sectarios y en puertas y en espacios muy chiquitos». Traducido: cuando los compañeros discuten candidaturas en sus unidades básicas y en sus circuitos, eso es sectarismo. Cuando dos dirigentes se reúnen en Viedma y lo anuncian por la radio, eso es amplitud.
Mientras tanto, el peronismo ya tiene candidata. En agosto, en Roca, María Emilia Soria lanzó su candidatura a la gobernación con un lema que no deja lugar a dudas: «Unidos podemos lograrlo otra vez». La propia Larraburu compartió con ella el acto de homenaje a Miguel Ángel Pichetto, aunque, según contó, sin acuerdos de por medio. Juntas en el escenario, separadas en la boleta.
La militancia contesta
Desde San Antonio Oeste, la Unidad Básica Benito Martino publicó un comunicado firmado por Esther Argañaraz y Daniel Palomequez, de la Comisión Normalizadora del PJ local: «No nos molesta la foto. Nos molesta lo que significa».
Los militantes fijaron tres puntos: que están detrás de la unidad del peronismo, que las definiciones tienen que salir de la participación de todos los circuitos y que «los tiempos se adelantaron y ya tenemos candidata». Y cerraron con una frase que funciona como respuesta directa a lo del sectarismo: «No vamos a seguir a candidatos que ya tendrían que ir colgando los guantes, ni a dirigentes que confunden la política con una sesión de fotos».
El tribunal de los comentarios
Larraburu destacó el «compromiso con Viedma y la Línea Sur» de Pesatti. Los vecinos no parecen haberlo notado. «Se nota que tiene compromiso con Viedma, se acuerda de la gente cuando hay elecciones», ironizó uno. «Justo este que fue intendente y no hizo nada por Viedma», escribió otro. Y un poblador de la Región Sur contestó con datos de su propia experiencia: en los últimos veinte años se abandonó cerca del 80% de los campos desde Sierra Grande hasta Somuncurá, y «lo que hay en peligro de extinción son las personas».
Otros fueron directo a la pertenencia partidaria. «Que se postule por su partido, Juntos Somos Río Negro. Al PJ renunció. Chauuu». «Ya tiene candidata, es María Emilia Soria», le recordó un compañero. Y una militante lo resumió sin anestesia: «Es Emilia. Todos los peronistas atrás de esa candidatura. Dejen de joder, cansan ya».
A Larraburu también le llegó lo suyo: un comentario la emparentó con Pichetto y su conocida costumbre de cambiar de vereda. Otro preguntó lo que muchos piensan: «Tanta vocación de servicio tienen estos dos, ¿no hay más nadie? Saltan de un puesto a otro».
Hubo, sí, una voz a favor: «Pesatti gobernador, aparte tiene el apoyo de Massa», con foto incluida. Que el argumento a favor sea otra foto lo dice todo.
La cuenta del ninguneo
Larraburu quiso presentar a Pesatti como una víctima del sistema. Pero los rionegrinos tienen memoria: el «ninguneado» compartió fórmula, gestión y poder con Weretilneck durante años. Si ahora descubrió el peronismo, bienvenido. Pero que no venga a decirle sectaria a la militancia que lo sostuvo cuando él estaba del otro lado.














