Por Juan Carlos Lopaczuk*
El experimento fascista y el descontento compañero
La situación de la política argentina vive momentos complejos. En un contexto internacional en donde la extrema derecha toma un nuevo impulso, Argentina no puede estar apartada de tal fenómeno global. El conflicto de medio oriente conforma un nuevo mapa de equilibrio mundial.
En la región los nuevos espacios de ultraderecha han accedido al gobierno, tal es el caso de Perú, Colombia y en breve puede que ocurra en Brasil. En esta transición, nuestro país ya tiene un panorama. El gobierno de Milei se muestra aliado a los grandes Tecnomagnates mundiales, cuyo mayor representante ha sido Peter Thiel, quien incluso vivió en nuestro país durante dos meses aproximados. Y que en las próximas elecciones presidenciales del 2027, dará todo su apoyo tecnológico al líder libertario.
La alianza libertaria con el eje Estados Unidos-Israel propone un nuevo experimento en la sociedad argentina. Un estado desregulador al máximo acompañado con una libertad nunca antes vista del sector empresarial y financiero internacional. Nuestro país se convierte así en un laboratorio que traerá de seguro consecuencias desastrosas para nuestro pueblo, quien quedará sin recursos naturales, e incluso sociales para enfrentar un futuro cada vez menos prometedor.
Por su parte, el campo popular mantiene su deriva y se aleja del pueblo trabajador. Las encuestas muestran un deterioro de la imagen presidencial, el cual cae a valores menores a la mitad. Proceso que no se transfiere a la oposición. Que navega en internas laberínticas, y que solo superaría al oficialismo si compite de forma conjunta, lo que parece complicado en estos días.
Sectores de esta oposición peronista creen y dan por descontado una victoria en las próximas elecciones nacionales. Percepción que los lleva a probarse el traje´´ de candidatos de manera anticipada y apresurada. Sin tener en cuenta la recepción del aglomeramiento militante, que en varias oportunidades manifiesta su descontento y su alejamiento, cada vez más evidente de las conducciones. Arrojando a gran parte de esta militancia a la intención de su corrimiento hacia los sectores de izquierda en nuestro país. En cuanto al pueblo argentino, su capacidad de representatividad política continúa a la espera. Lo que no significa que este sujeto social determinante no busque movilizarse. Los fenómenos populares que se vieron con el fallecimiento del cantante CarlosIndio´´ Solari y de la victoria de la selección nacional de fútbol sobre su par de Inglaterra en la reciente Copa del Mundo, muestran que la capacidad sentimental del pueblo sigue intacta. Aunque estas dos movilizaciones populares denotan la característica principal de no seguir individualismos, sino causas populares y nacionales. Suceso potenciado hoy con la “Cuestión Malvinas´´.
Con la principal líder de la oposición detenida y con una división que parece irreconciliable dentro del peronismo. El pueblo argentino espera por un nuevo proceso que le devuelva la dignidad, y que lo salve del experimento fascista que hoy debe sufrir a causa de la políticas libertarias.
*Profesor de historia y periodista
Director del Proyecto de Comunicación Popular
Palabra de Pueblo














