Por Juan Carlos Lopaczuk*
Los desafíos del partido justicialista para atraer al electorado joven.
Los tiempos venideros en la política son marcadamente apremiantes y presentan una serie de complicaciones para la realidad argentina. Con un gobierno libertario cada vez más alejado de la realidad y con un presidente aislado en la Quinta de Olivos, la oportunidad de un cambio de rumbo político se presenta para la oposición.
El peronismo unido parece tener fuertes chances de construir una alternativa viable para el país que viene y que necesita la ciudadanía.
Pero para cristalizar estas intenciones es importante clarificar un actor determinante a futuro, que es el “Voto Joven´´.

Para las elecciones del año 2027 el 40 % de quienes pueden votar tendrán entre 16 y 35 años. Es decir que 4 de cada 10 votantes serán de este rango etario. Si tenemos en cuenta que los menores de 30 años son los que menos desaprueban al gobierno de Milei con un 37 % y que para las elecciones legislativas del 2025 tuvieron un ausentismo del 34, 5 %, según fuentes de la Cámara Nacional Electoral. Sumado a que si las elecciones fueran hoy, este grupo de
votantes a manifestado que votaría a la Libertad Avanza en un 27 %, contra un 21 % al peronismo. Podemos inferir que es necesario un gran trabajo de refresco del Partido Justicialista a nivel nacional, provincial y distrital.
Si nos adentramos en las cuestiones partidarias encontramos que sólo el 7,2 % de los afiliados de los partidos políticos tienen entre 18 y 30 años, y que entre los 16 y 17 años esta cifra cae al 0,01 %. Lo cual no evita que los jóvenes participen de política. Casi la mitad de los jóvenes de entre 12 a 24 años manifestaron realizar actividad política en centros comunitarios, centros de estudiantes o redes sociales en el año 2023, según encuestas de Cippec y Unicef.
Es allí donde aparecen los desafíos del Partido Justicialista para captar este voto joven que puede resultar determinante en el próximo año. Teniendo en cuenta lo expresado por ellos mismos, la necesidad de un proceso de digitalización de la propaganda peronista es fundamental. Lo cual implica una estrategia comunicacional conjunta que incluya redes sociales activas y coordinadas, así como campañas verdaderamente impulsadas en el ámbito si se quiere decir virtual.
Espacio que impulsado desde al partido tomaría una dimensión mucho más grande.
Además, la necesidad de una participación en la comunidad desde el partido justicialista, y no solamente desde organizaciones innumerables, puede llegar a fortalecer el mensaje y aproximar la doctrina peronista a la población en cuestión, ya que es en esos ámbitos donde, según lo que han expresado, encuentran la participación política. Esto no significa abandonar los preceptos fundamentales del peronismo. Sino más bien, reimpulsarlos en un mundo en donde la tecnología se vuelve cada vez más determinante en la arena política no solo nacional, sino mundial.
Estos son algunos de los aspectos fundamentales que surgen de la ciencia de datos que arroja lo fundamental del “voto joven´´ para el próximo año. El proceso recién comienza y las estrategias también. El trabajo en conjunto y en unidad del justicialismo de seguir en esa dirección, tendrá que tomar en cuenta estas nuevas cuestiones y replanteamientos generales para poder nuevamente, ser una alternativa viable y que capte a este nuevo electorado.
*Profesor de historia y periodista
Director del Proyecto de Comunicación Popular
Palabra de Pueblo













