El caso del “Club de los Falcón verde”, un ejemplo de cómo las redes sociales pueden incidir y visibilizar a grupos violentos, y a una forma de pensar subyacente que espera tan solo el encendido de la mecha para estallar y salir a la luz.
Se trata de un grupo que fue identificado por la justicia luego de que un reconocido tiktoker y militante virtual Germán Gauchat, fuera amenazado por los mismos. Me dijeron que “me iba a ‘jalar gatillo’ y que iba a violar a mi nena”, contó la victima de la amenaza.
Una simple cuenta, administrada por seguidores del candidato libertario, Javier Milei, mostró sobradamente cientos de amenazas, posteos instigadores a la violencia, y reivindicaciones a los tiempos más oscuros de nuestra historia.



El motivo por lo que este grupo, como tantos otros han aflorado a la luz, tiene que ver con la vehemencia y fanatismo de sus adeptos, y con una fuerte estructura de viralización que aplican en redes. El denunciante, contó: “Estaba participando de un live y me escribieron ‘te vamos a llevar a pasear en un Falcón verde’. Ellos usan el eufemismo ‘llevar a pasear’ para referirse a que te van a matar”, explicó sobre los mensajes que recibió desde la mencionada cuenta, de la cual se estima que está integrada, entre otros, por miembros retirados de las Fuerzas Armadas.
Tras estos episodios, Gauchat decidió presentarse ante la División contra Terrorismo de la Provincia de Buenos Aires, que está llevando adelante la investigación.
Sin embargo, lo que también es oportuno destacar ante este hecho, es como las redes sociales también sirven para visibilizar cuando una acción violenta de este tipo es ejercida sobre otros usuarios. Hoy, en el mismo número en que un grupo puede agredir o tergiversar un dato , o generar las tan habitué fakenews o noticias falsas, en la misma cantidad o quizás mayor, existen cientos de miles de usuario dispuesto a evidenciar lo que está mal, o lo que es falso.
La militancia virtual es parte de ese camino en que la política es dialogar, convencer, proponer a través de estos nuevos canales de comunicación, y muy lejos de lo que algunos otros aprovechan para instigar al odio y al daño.















