Lula remontó, le ganó a Flávio Bolsonaro y va por su cuarto mandato. En la Casa Rosada, silencio de radio: el que tiene que hablar ahora es el que no paró de insultar.
Pasó lo que en el gobierno argentino juraban que no podía pasar: Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje en Brasil con el 51,75% de los votos contra el 48,25% de Flávio Bolsonaro. A los 80 años, el obrero metalúrgico se convierte en el primer presidente de la historia brasileña en llegar cuatro veces al Palacio del Planalto. Lero lero.
Y no fue un paseo. En la primera vuelta del 4 de octubre había ganado Flávio, 47,15% contra 45,02%. El domingo, el conteo arrancó con el hijo de Jair adelante, y Lula lo dio vuelta pasado el 60% de las mesas escrutadas. Remontada épica, de esas que se cuentan en los bares.
El festejo que duró tres semanas
El 4 de octubre, Javier Milei no esperó ni a que se enfriaran las urnas. Felicitó a Flávio por su «histórica elección ante el comunista». A la mañana siguiente redobló la apuesta en X: «Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha. MAGA!». Festejaba la primera vuelta como si fuera la final. Con la final ya jugada, el que festeja es el «zurdo comunista».
El domingo a la noche, mientras Yamandú Orsi, Santiago Peña, Rodrigo Paz y Claudia Sheinbaum saludaban al ganador, el presidente argentino no publicó nada. Para alguien que tuitea hasta el resultado de un partido de truco, el silencio dice mucho.
Brasil sin embajador en Buenos Aires
La cosa viene de antes. El 25 de julio, Milei fue a una convención del Partido Liberal brasileño a respaldar la candidatura de Flávio. Días después trató a Lula de «corrupto» en televisión y dijo que «salió por un recurso administrativo». En realidad, la Corte Suprema de Brasil anuló sus condenas en 2021.
La respuesta de Brasilia llegó el 3 de agosto: retiró a su embajador y bajó la relación al nivel de encargado de negocios. El embajador no va a volver «mientras sigan los ataques de Milei». Traducido al criollo: con nuestro socio comercial más importante, la Argentina hoy se comunica con el secretario del secretario.
Las disculpas, a cuenta
Ahora Milei tiene un problema que no se arregla con la motosierra. Lula va a gobernar Brasil hasta 2030, y Brasil es el mercado de nuestras autopartes, nuestro trigo y nuestras economías regionales. Para recomponer la relación, alguien va a tener que tragarse los «comunista», los «corrupto» y los «MAGA». Y no va a ser Lula.
La diplomacia tiene una regla vieja: los presidentes pasan, los vecinos quedan. Milei la aprendió de la peor manera, apostando todo a un caballo que llegó segundo. Ahora le toca la parte más difícil para alguien que cree que los modales son un gasto público: pedir perdón.
Fuentes: La Nación: Lula ganó el balotaje y es el nuevo presidente de Brasil · El Tribuno: Lula recibió el saludo de la región, mientras Milei y Trump guardaron silencio · El Tribuno: Milei felicitó a Flávio Bolsonaro tras la primera vuelta · Infobae: el mensaje de Milei tras la primera vuelta en Brasil · El Cronista: Brasil no enviará embajador mientras sigan los ataques de Milei · France 24: la medida diplomática de Lula ante los insultos de Milei















