Por Juan Carlos Lopaczuk*
¿Unidad o internas abiertas?
Mucho se habla de la situación de la oposición en nuestro país. Ese espacio hoy lo ocupa el peronismo. Sin embargo, transita una de sus peores crisis de representatividad de la historia.

Las luchas internas presentan escenarios complicados. Se habla de unidad o interna. Fragmentados hoy en dos espacios principales: el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), liderado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, y La Cámpora, que encuentra a su principal referente en Máximo Kirchner, diputado nacional e hijo de la expresidenta —detenida por una causa llena de irregularidades— Cristina Fernández de Kirchner.
De darse la interna entre las facciones litigantes, se deberá tener en cuenta que una fragmentación podría debilitar aún más la representatividad del espacio, ya que la sociedad puede percibir la interna como una lucha electoral con fines de lucro personal, sabiendo que el espacio ganador no tendrá realmente el acompañamiento de la parte derrotada.
En cuanto a la unidad, de concretarse, debe ser una alianza real que se sostenga en el tiempo y que supere el escollo de ser solo un armado electoral momentáneo que, luego de obtener la victoria, se diluye. Para ello es necesario un acuerdo de partes que proponga un plan de gobierno sustentable y concreto.
Entre estos escenarios, el más favorable es el de la unidad, debido a que en cada oportunidad que se consolidó esta unión, el resultado fue la victoria. Mientras tanto, la interna hoy parece a destiempo y más riesgosa, debido a que debió haber llevado adelante el año pasado para poder construir al espacio triunfador. Hoy resulta más un factor de debilidad que de fortaleza.
*Profesor de historia y periodista.
Director de Palabra de Pueblo














