DOMINGUERAS XXVII
.
Columna de Opinión de César Malato.
.
“Es increible” me decía, “Que tanta fiereza esista; no habrá madre que resista; aquel salvaje inclemente cometió tranquilamente aquel crimen a mi vista.” (Martín Fierro).
Milei, Cerimedo y el nuevo Plan Cóndor de Trump y Netanyahu
El escándalo de Fernando Cerimedo, asesor personal del actual presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y detenido esta semana acusado de haber enviado dos sicarios a asesinar a su concubina embarazada de cuatro semanas, Nadia Beller, confirma —o al menos vuelve a poner sobre la mesa— una metodología que la derecha conoce demasiado bien: cuando una mujer denuncia, cuando una víctima habla, cuando aparecen hechos que comprometen a hombres poderosos, inmediatamente se pone en marcha una feroz campaña mediática y en redes para estigmatizarla, cuestionarla y convertir a la víctima en victimaria. Cerimedo está detenido. Lo acusan de haber enviado a dos sicarios para asesinar a Beller, quien además contó públicamente cómo su expareja fue siguiendo un procedimiento para guiarla hasta el encuentro con las personas que finalmente le dispararon. Y las pruebas incorporadas a la investigación —teléfonos, mensajes y comunicaciones— son ahora parte central de una causa que deberá determinar sus responsabilidades. Ayer, durante su primera audiencia de declaración, Cerimedo se quebró y sufrió una crisis nerviosa que obligó a suspenderla. Mientras tanto, Nadia Beller sigue siendo la mujer que denunció y señaló a quien fuera su pareja por un presunto intento de feminicidio.

Pero Cerimedo no es un personaje aislado. Es público asesor y uno de los principales aportantes económicos de la campaña electoral de Javier Milei y La Libertad Avanza, y aparece además entre los actuales beneficiarios de fondos públicos de nuestro Estado nacional a través de pautas destinadas a La Derecha Diario. Como rememoraban en la antigua Asia Central sobre Atila: “por donde pasa no crece más el pasto”. En Argentina fue condenado en 2016 a 2 años y 6 meses de prisión en suspenso por estafa y defraudación. En la causa ANDIS declaró como testigo y realizó acusaciones contra funcionarios, pero no como imputado. En Brasil trabajó para el entorno de Jair Bolsonaro y fue investigado por la Policía Federal por su presunta participación en una estructura de desinformación sobre las elecciones de 2022 y el intento de mantener a Bolsonaro en el poder; finalmente no quedó incluido en la acusación formal de la Fiscalía contra Bolsonaro. En Honduras asesoró electoralmente a Nasry “Tito” Asfura en 2025, actual presidente de Honduras, y fue señalado como su estratega y asesor principal de campaña, en una elección ganada con el 40,27% de los votos contra el 39,53% de su inmediato seguidor. En Bolivia asesora a Rodrigo Paz y hoy está detenido e investigado por su presunta participación en el ataque a tiros contra Nadia Beller. En México aparece vinculado al debate sobre la campaña digital de la llamada “Generación Z” contra Claudia Sheinbaum, una operación que el Gobierno mexicano denunció vinculada con influencers, bots y actores de la ultraderecha internacional.
En una línea: Cerimedo asesoró a Milei, Bolsonaro, Asfura y Paz; fue condenado por estafa en Argentina; fue investigado en Brasil por operaciones de desinformación electoral y actualmente enfrenta en Bolivia una investigación mucho más grave por un presunto intento de feminicidio contra su concubina, a quien —según la acusación— habría intentado asesinar mediante dos sicarios. Su trayectoria permite identificar una red transnacional de comunicación y asesoramiento político de la nueva derecha, vinculada a Donald Trump, Javier Milei, Jair Bolsonaro, Nasry “Tito” Asfura y Rodrigo Paz, mediante estrategias digitales, campañas electorales y construcción de narrativas políticas. Y en México, esta misma trama fue señalada por el gobierno de Claudia Sheinbaum en relación con la movilización denominada “Generación Z”, a la que se atribuyeron operaciones digitales, cuentas falsas y campañas de desinformación orientadas contra su gobierno. Por eso parece difícil hablar de hechos aislados. Hay una lógica, hay operadores, hay intereses y hay una maquinaria política y comunicacional que funciona más allá de las fronteras.
Muchas veces mencionamos que en esta región Estados Unidos e Israel están poniendo en funciones un nuevo Plan Cóndor para América Latina. Estados Unidos e Israel acrecientan sus influencias de forma expresa y ponen muchas de sus energías —militares, diplomáticas, judiciales, productoras de noticias falsas y campañas sucias, sicarios de los de verdad y sicarios mediáticos, millonarios puestos a comprar tierras, empresas y recursos naturales— para condicionar las decisiones soberanas de nuestros gobernantes y administrar nuestros países según sus propios intereses, como si fueran nuevas colonias, con soberanías absolutamente anuladas y resignadas. Nada de todo esto sería tan fácil si tuviéramos gobiernos que defendieran nuestros intereses nacionales estratégicos, como Lula da Silva o Claudia Sheinbaum. Por eso, siempre, pero hoy más que nunca, el futuro de lo que pase está cada vez más en nuestras manos. En esa oportunidad única y tan satisfactoria de elegir, ejercer nuestros derechos, frenar los atropellos, recuperar colectivamente nuestros destinos y, finalmente, elegir bien. Elegir a quienes nos defienden y representan. Tiene que ver con nuestra participación, con nuestro voto y con nuestras dignidades. Porque como dice el Indio Solari en Juguetes Perdidos: “ESTE ASUNTO ESTÁ AHORA Y PARA SIEMPRE EN TUS MANOS, NENE”.














