{"id":1997,"date":"2026-07-29T04:38:00","date_gmt":"2026-07-29T07:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/?p=1997"},"modified":"2026-07-29T16:39:50","modified_gmt":"2026-07-29T19:39:50","slug":"victor-jara-y-las-garras-del-condor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/2026\/07\/29\/victor-jara-y-las-garras-del-condor\/","title":{"rendered":"Victor Jara y las garras del C\u00f3ndor"},"content":{"rendered":"\n<p>Alberto Nadra<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia de la captura de un militar chileno condenado por el asesinato de V\u00edctor Jara trae a la memoria del autor una historia que merece ser rescatada del olvido: la de la red clandestina de contraespionaje informativo que, desde un departamento de Buenos Aires, enfrent\u00f3 a la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor en los a\u00f1os m\u00e1s oscuros del Cono Sur. Un testimonio personal que reconstruye el hero\u00edsmo an\u00f3nimo de quienes, con lapiceras y transmisores, se enfrentaron al terror.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCapturan en Chile a militar pr\u00f3fugo por asesinato de V\u00edctor Jara. El exoficial Nelson Haase Mazzei ingres\u00f3 a prisi\u00f3n para cumplir una condena de 25 a\u00f1os, tras ser localizado en una zona rural de la regi\u00f3n de Los Lagos\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>La noticia, en el portal deTelesur, me conmovi\u00f3 y la memoria de una gesta desconocida, las acciones de contraespionaje frente a la Operaci\u00f3n Condor, volvi\u00f3 a mi mente. Para rescatarla y para homenajear a sus protagonistas, casi todos tan heroicos como an\u00f3nimos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"410\" src=\"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-1024x410.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1998\" srcset=\"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-1024x410.jpg 1024w, https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-300x120.jpg 300w, https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-768x307.jpg 768w, https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-750x300.jpg 750w, https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1-1140x456.jpg 1140w, https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victor-jara-g20230829-1642123-1200x480-1.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fue en alg\u00fan momento de octubre o noviembre de 1973, cuando con apenas 21 a\u00f1os recib\u00ed una de tantas cartas que llegaban a un \u00abbuz\u00f3n\u00bb de correo con env\u00edos desde Chile, a pocas semanas del golpe que derrocara a Salvador Allende.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre mis manos, mecanografiadas en un papel tipo manifold, leo una primera estrofa:<\/p>\n\n\n\n<p>Somos cinco mil aqu\u00ed.<br>En esta peque\u00f1a parte de la ciudad.<br>Somos cinco mil.<\/p>\n\n\n\n<p>Estremecido, estaba ante el ultimo poema de V\u00edctor Jara, de quien ya sab\u00edamos que hab\u00eda sido asesinado en el campo de exterminio que el pinochetismo organiz\u00f3 en el Estadio Nacional, de Santiago de Chile. Mucho despu\u00e9s, tambi\u00e9n conocer\u00edamos que el 15 de septiembre de 1973 le pidi\u00f3 a su compa\u00f1ero Boris Navia una lapicera y un anotador, y horas antes de ser asesinado alcanz\u00f3 a entregarle Somos cinco mil o Estadio Chile. Su cuerpo fue identificado d\u00edas despu\u00e9s en la morgue por su compa\u00f1era Joan Turner Jara: de acuerdo con posteriores peritajes hab\u00eda recibido 44 balazos y presentaba 56 fracturas \u00f3seas.<\/p>\n\n\n\n<p>De Buenos Aires a Mosc\u00fa<\/p>\n\n\n\n<p>Semana a semana, a\u00fan en periodos de legalidad, llegaban a una s\u00f3lida y clandestina cadena de \u00abbuzones\u00bb los env\u00edos desde Chile y otros pa\u00edses bajo dictaduras en el cono sur. Algunas veces a una casilla en el antiguo Correo Central, en este caso a Caballito, en la calle Emilio Mitre, la casa de la familia Sosto, madre e hijos comprometidos en la solidaridad con el pueblo chileno.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno o dos d\u00edas despu\u00e9s, de forma simult\u00e1nea por Radio Mosc\u00fa, la daban a conocer el escritor chileno Jos\u00e9 Miguel Varas, en el programa Escucha Chile, y Arturo Lozza, que conduc\u00eda La semana argentina. La repercusi\u00f3n fue inmediata en Radio Praga, Radio Berl\u00edn y luego buena parte de la prensa occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>Este esquema de env\u00edos informativos fue vital para desenmascarar las dictaduras regionales, informar y promover la solidaridad internacional con las v\u00edctimas del llamado \u00abPlan C\u00f3ndor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras las garras de El Condor<\/p>\n\n\n\n<p>El sovi\u00e9tico Valent\u00edn Mashkin[1], con quien en 1979 me entrevistar\u00eda en Mosc\u00fa por intermedio de mi hermano, Rodolfo, fue el primer autor que sistematiz\u00f3 y revel\u00f3 al mundo, con fundamentada informaci\u00f3n, la coordinadora criminal de las dictaduras del cono sur en los a\u00f1os \u201970, la llamada \u00abOperaci\u00f3n C\u00f3ndor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo fue profundizado y completado por Stella Calloni[2] en una investigaci\u00f3n publicada en 1999, que incluye desde testimonios del Nun\u00adca M\u00e1s, hasta las pruebas de los \u00abarchivos del terror\u00bb, en Paraguay, documentos oficiales descubiertos gracias a una temeraria investi\u00adgaci\u00f3n de Mart\u00edn Almada.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco antes, en 1998, aparecieron pruebas contundentes de la complicidad de las dictaduras y el apoyo estadounidense, con la desclasificaci\u00f3n parcial de documentos de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco conocida es, sin embargo, la contraofensiva que se realiz\u00f3 clandestinamente contra el C\u00f3ndor.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trat\u00f3 de un meticuloso trabajo de los servicios de inteligencia de la entonces Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, alimentados en gran parte por lo que se dio en llamar \u00abC\u00f3rdoba 652, 11 E\u00bb, calle, n\u00famero, piso y de\u00adpartamento en donde, desde los a\u00f1os 60, se coordinaron los esfuer\u00adzos de recopilaci\u00f3n de las denuncias y la solidaridad frente al cerco de dictaduras que se iba cerrando sobre el Cono Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLos nombres de aquella incre\u00edble epopeya? Isidoro Gilbert, corresponsal de la Agencia TASS, que fue la \u00abcobertura\u00bb de esta estructura que agrup\u00f3 a las corresponsal\u00edas de las agencias de noticias de los entonces \u00abpa\u00edses socialistas\u00bb, as\u00ed como de matutinos de gran impacto europeo como L\u2019Unit\u00e1, L\u2019Humanit\u00e9, Neues Deutschland; Arturo Lozza; Rodolfo Nadra; Adolfo Coronato; y yo mismo, la \u00abmascota\u00bb del equipo, hasta que me destinaron a Prensa Latina, luego del golpe de 1976, con lo que sumamos, de hecho, otra agencia y v\u00eda de transmisi\u00f3n al exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, con nosotros, paraguayos, como el escritor y poeta Elvio Romero; chilenos, como Jos\u00e9 Madlavsky, Enrique Martini, o Luis \u00abLucho\u00bb C\u00f3rdoba; o Nicko Scwartz, a\u00f1os despu\u00e9s embajador uruguayo en Vietnam.<\/p>\n\n\n\n<p>Gilbert fue el \u00abresponsable pol\u00edtico\u00bb de C\u00f3rdoba 652. En ese ca\u00adr\u00e1cter hay much\u00edsimas historias, datos y directivas que jam\u00e1s nos coment\u00f3, ni deb\u00eda hacerlo. Nosotros siempre lo aceptamos, pues era el jefe. Lo curioso es que \u00e9l tampoco supo que algunos de nosotros tambi\u00e9n conoc\u00edamos otros datos, establec\u00edamos otras relaciones y recib\u00edamos otras directivas \u2014que expresamente no contradec\u00edan las que \u00e9l recib\u00eda, simplemente eran otras\u2014 pero que se cumpl\u00edan en estricto secreto, en primer lugar, para el propio Isidoro.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran, aunque no lo supi\u00e9ramos cabalmente, los a\u00f1os que fuimos tras las garras de El C\u00f3ndor.[3]<\/p>\n\n\n\n<p>Un rastro sangriento<\/p>\n\n\n\n<p>Horroriza hoy \u2014a m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de los hechos\u2014 repasar las acciones de la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor, dirigida por la CIA de George Bush (padre) y el secretario Henry Kissinger, con sicarios cubanos de la antigua OAS francesa o la Triple A nativa, todos a su servicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Chile, mediante el golpe organizado por Estados Unidos, se con\u00advierte en pieza clave y se une a los reg\u00edmenes sangrientos de Para\u00adguay, Brasil, Bolivia, Uruguay y \u2014antes y despu\u00e9s\u2014 a las distintas dictaduras argentinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo su coordinaci\u00f3n, las Fuerzas Armadas del Cono Sur concretaron el crimen del expresidente boliviano Juan Jos\u00e9 Torres el 2 de junio de 1976; los del ex jefe del Ej\u00e9rcito de Chile, General Carlos Prats, y su esposa, Sof\u00eda Cuthbert \u2014el 30 de octubre de 1974\u2014; y el secuestro, tortura y muerte de los exlegisladores Zelmar Michellini y H\u00e9ctor Guti\u00e9rrez Ruiz, el 21 de mayo de 1976. Todos cometidos en Buenos Aires, durante el gobierno de Isabel Per\u00f3n primero y bajo la dictadura despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n planificaron y concretaron \u2014nada menos que en terri\u00adtorio de los Estados Unidos\u2014 el asesinato de Orlando Letelier, exministro y embajador de Allende, y su secretaria; con la activa parti\u00adcipaci\u00f3n del agente de la CIA Michael Townley, el 21 de septiembre de 1976; as\u00ed como el brutal atentado al vuelo CU-455 de Cubana de Aviaci\u00f3n, sobre la isla de Barbados, en el que perdieron la vida 73 personas el 6 de octubre de 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hubo intentos fallidos en 1975. Tal es el caso del vicepresi\u00addente chileno Bernardo Leighton en Italia, del socialista Carlos Altami\u00adrano y del comunista Volodia Teitelbom. Asimismo, hay otras muertes sospechadas en la lista, aunque no probadas como asesinatos. Entre ellas se encuentran la del presidente de Ecuador, Jaime Rold\u00f3s, y la del l\u00edder paname\u00f1o Omar Torrijos, considerados \u00abpeligrosos\u00bb por los Estados Unidos, y ambos v\u00edctimas de \u00abaccidentes\u00bb a\u00e9reos en 1981.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 2011, abierto nuevamente en Argentina el rumbo para la Memoria, la Verdad y la Justicia, Sergio L\u00f3pez Burgos \u2014sobreviviente uruguayo de la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor y ex detenido de Automotores Orletti\u2014 denunci\u00f3 penalmente ante la justicia argen\u00adtina a un centenar de funcionarios civiles y militares de su pa\u00eds por su participaci\u00f3n en la coordinaci\u00f3n del plan de represi\u00f3n ilegal.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos ellos forman parte de la legi\u00f3n de miles \u2014miles\u2014 de hombres y mujeres secuestrados, cada uno de ellos con su nombre y apellido, su familia, su historia, a quienes en distintos territorios se tortur\u00f3 b\u00e1rbaramente, y \u2014\u00bbremitidos\u00bb a sus pa\u00edses de origen\u2014 finalmente fueron asesinados en su mayor parte.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00abrastro sangriento de El C\u00f3ndor\u00bb \u2014al decir de Mashkin\u2014 es imposible seguirlo en unas l\u00edneas, pero puede insinuarse al citar que, en 1992, el juez paraguayo Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez y el abogado, pedagogo y v\u00edctima de Stroessner, Mart\u00edn Almada, descubrieron los llamados \u00abarchivos del terror\u00bb. De esta forma qued\u00f3 probado, con documentaci\u00f3n de sus autores, el plan sistem\u00e1tico de persecuci\u00f3n y eliminaci\u00f3n de los adversarios pol\u00edticos \u2014comunistas, socialistas e izquierdistas (con un sentido ampl\u00edsimo del t\u00e9rmino)\u2014 con independencia de las fronteras nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos maneras de percibir la magnitud del horror. Una, por las \u2014literalmente\u2014 cuatro toneladas de fichas de detenci\u00f3n, grabaciones y fotos de torturas, registro de apresamiento y traslado entre los pa\u00edses integrantes. Y otra, espeluznante, porque esas toneladas de documentaci\u00f3n permiten probar al menos los casos de 50.000 personas asesinadas, 30.000 desaparecidos y 400.000 encarcelados.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esa inmensidad de dolor, las palabras de V\u00edctor Jara, escritas en la v\u00edspera de su propia muerte, resuenan hoy con una vigencia estremecedora. Son el grito de los cinco mil, que son en realidad todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos cinco mil | de V\u00edctor Jara<\/p>\n\n\n\n<p>Somos cinco mil aqu\u00ed.<br>En esta peque\u00f1a parte de la ciudad.<br>Somos cinco mil.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos somos en total<br>en las ciudades y en todo el pa\u00eds?<\/p>\n\n\n\n<p>Somos aqu\u00ed diez mil manos<br>que siembran y hacen andar las f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta humanidad<br>con hambre, fr\u00edo, p\u00e1nico, dolor,<br>presi\u00f3n moral, terror y locura!<\/p>\n\n\n\n<p>Seis de los nuestros se perdieron<br>en el espacio de las estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un muerto, un golpeado como jam\u00e1s cre\u00ed<br>se podr\u00eda golpear a un ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,<br>uno saltando al vac\u00edo,<br>otro golpe\u00e1ndose la cabeza contra el muro,<br>pero todos con la mirada fija de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 espanto causa el rostro del fascismo!<\/p>\n\n\n\n<p>Llevan a cabo sus planes con precisi\u00f3n artera sin importarles nada.<br>La sangre para ellos son medallas.<br>La matanza es acto de hero\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs \u00e9ste el mundo que creaste, Dios m\u00edo?<br>\u00bfPara esto tus siete d\u00edas de asombro y trabajo?<\/p>\n\n\n\n<p>En estas cuatro murallas s\u00f3lo existe un n\u00famero que no progresa.<br>Que lentamente querr\u00e1 la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de pronto me golpea la consciencia<br>y veo esta marea sin latido<br>y veo el pulso de las m\u00e1quinas<br>y los militares mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY M\u00e9jico, Cuba, \u00bfy el mundo?<br>\u00a1Que griten esta ignominia!<\/p>\n\n\n\n<p>Somos diez mil manos que no producen.<br>\u00bfCu\u00e1ntos somos en toda la patria?<\/p>\n\n\n\n<p>La sangre del Compa\u00f1ero Presidente<br>golpea m\u00e1s fuerte que bombas y metrallas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed golpear\u00e1 nuestro pu\u00f1o nuevamente.<br>Canto, que mal me sales<br>cuando tengo que cantar espanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Espanto como el que vivo, como el que muero, espanto.<\/p>\n\n\n\n<p>De verme entre tantos y tantos momentos del infinito<br>en que el silencio y el grito son las metas de este canto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que nunca vi, lo que he sentido y lo que siento<br>har\u00e1 brotar el momento\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias:<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Mashkin, V. (1985) Operaci\u00f3n Condor, su rastro sangriento, Editorial Cartago (Traducci\u00f3n de la edici\u00f3n en ruso de 1983)<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Calloni, S. (1999) Operaci\u00f3n C\u00f3ndor: los a\u00f1os del lobo. Pe\u00f1a Lillo\/Ediciones Continente.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Ver Nadra, A. (2025) Secretos en Rojo, un militante entre dos siglos. Editorial Crespines, 3ra edici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Nadra La noticia de la captura de un militar chileno condenado por el asesinato de V\u00edctor Jara trae a la memoria del autor una historia que merece ser rescatada del olvido: la de la red clandestina de contraespionaje informativo que, desde un departamento de Buenos Aires, enfrent\u00f3 a la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor en los a\u00f1os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1998,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,80],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1997"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1999,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1997\/revisions\/1999"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unidadbasicavirtual.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}