Nuevo giro en la Causa de los Cuadernos.
Mario Rovella, titular de la constructora Rovella Carranza S.A., pidió la nulidad de su declaración como imputado colaborador. Asegura que fue forzado a declarar bajo amenaza de quedar preso.
Según su planteo judicial, su testimonio fue producto de “coacción” y de un mecanismo “incompatible con el Estado de Derecho”, que —según su defensa— se habría aplicado de manera sistemática durante el proceso.
Qué está en juego
Rovella había reconocido pagos ilegales que eran presentados como aportes de campaña. Ahora quiere que esa confesión quede sin efecto.
Además, ofreció una reparación económica cercana a los 500.000 dólares para extinguir la acción penal.
Impacto político y judicial
Si la Justicia avanzara con la nulidad, se abriría un debate explosivo sobre:
La validez del régimen del arrepentido.
La presión sobre empresarios en causas de alto voltaje político.
Y la solidez de una de las investigaciones más sensibles de los últimos años.
La pregunta es inevitable:
¿Confesiones genuinas o declaraciones bajo presión?
Porque si un arrepentido dice ahora que fue obligado, el terremoto no es solo individual… puede sacudir toda la estructura del expediente.














