Fuerza, memoria y coraje en la historia argentina
La patria no es una palabra vacía. Es una construcción histórica atravesada por luchas, disputas y sueños colectivos. Y si se la mira de frente, sin recortes interesados, aparece una verdad contundente: muchas de sus páginas decisivas fueron escritas por mujeres.
No como espectadoras.
No como acompañantes.
Sino como protagonistas.
Juana Azurduy (1780–1862)
Capitana, combatiente, estratega. Peleó por la independencia en el Alto Perú, comandó tropas y fue reconocida por Manuel Belgrano. Perdió hijos en la guerra y terminó sus días en la pobreza. La patria, en su caso, fue entrega absoluta.
Manuela Pedraza (1780–1850)
Heroína de las Invasiones Inglesas. Combatió junto a su marido y, tras su muerte, tomó su fusil y continuó la defensa. Fue reconocida oficialmente por su valentía. Una figura popular que desafió el molde de su época.
Mariquita Sánchez de Thompson (1786–1868)
Intelectual y anfitriona de tertulias políticas en tiempos revolucionarios. Su casa fue escenario de debates fundamentales del proceso independentista. Representa la dimensión política y cultural del compromiso patriótico.
Encarnación Ezcurra (1795–1838)
Operadora política decisiva en la consolidación del poder de Juan Manuel de Rosas. Organizó el apoyo popular durante la Revolución de los Restauradores y demostró que el poder también se construye desde la movilización y la estrategia.
María Magdalena Güemes (1797–1866)
“Macacha” Güemes fue pieza clave en la red de espionaje del norte argentino. Sin su trabajo político e inteligencia estratégica, la resistencia contra los realistas habría sido más frágil.
Alicia Moreau de Justo (1885–1986)
Médica, socialista y feminista histórica. Luchó por el sufragio femenino y la igualdad jurídica desde comienzos del siglo XX. Representa la ampliación democrática y el compromiso cívico sostenido durante décadas.
Eva Perón (1919–1952)
Evita transformó la relación entre Estado y pueblo. Impulsó el voto femenino, fortaleció la justicia social y dio centralidad política a los humildes. Para millones, encarnó una patria que abraza.
Azucena Villaflor (1924–1977)
Fundadora de Madres de Plaza de Mayo. Secuestrada y asesinada por la dictadura. Su lucha convirtió el dolor en acción política y colocó los derechos humanos en el centro de la identidad democrática argentina.
Hebé de Bonafini (1928–2022)
Figura central de la resistencia durante y después de la dictadura. Polémica y frontal, sostuvo la memoria como bandera irrenunciable.
Estela de Carlotto (1930– )
Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Su lucha por la identidad permitió recuperar nietos apropiados y consolidar una política de memoria, verdad y justicia reconocida internacionalmente.
Norma Plá (1939–1996)
Símbolo de la resistencia de los jubilados en los años 90. Enfrentó políticas de ajuste con una combatividad que dejó huella en la conciencia social.
Cristina Fernández de Kirchner (1953– )
Dos veces presidenta de la Nación. Su liderazgo marcó una etapa de ampliación de derechos y confrontación con sectores concentrados del poder económico. Figura central de la política contemporánea.
Milagro Sala (1964– )
Dirigente social jujeña, fundadora de la Tupac Amaru. Su experiencia combina organización territorial, construcción comunitaria y disputa política en el norte argentino.
La patria también es mujer
Desde la independencia hasta el presente, la historia argentina está atravesada por mujeres que desafiaron límites impuestos por su tiempo.
Combatieron invasiones.
Organizaron revoluciones.
Impulsaron derechos.
Resistieron dictaduras.
Gobernaron.
La patria no se declama: se construye.
Y en esa construcción, ellas dejaron —y siguen dejando— una marca indeleble.















