por Gus Reimon
Milei y el “paraguas” ante el fracaso económico
En sus últimas declaraciones, Javier Milei lanzó una frase que encendió las alarmas: si el Congreso o la “casta” no lo acompañan, se vuelve a la actividad privada. Lo que para sus seguidores suena a “desapego del poder”, para los analistas económicos y políticos suena a una peligrosa cláusula de rescisión ante una realidad que no puede domar.
1. El mito de la “V” y el choque con la realidad
El Presidente prometió una recuperación rápida, pero los datos del aparato productivo cuentan otra historia:
Industria y Consumo: La capacidad instalada está en niveles críticos y el consumo interno no reacciona porque el salario quedó pulverizado.
Desempleo: Aunque los datos oficiales suelen tener rezago, el cierre de PyMEs y los despidos en el sector público y la construcción ya marcan una tendencia de dos dígitos que la calle ya siente.
Pobreza: A pesar del “dibujo” de la desaceleración inflacionaria (lograda a costa de una recesión brutal), la indigencia y la pobreza han escalado a niveles que ponen en riesgo la paz social.
2. ¿Por qué “abrir el paraguas” ahora?
Milei sabe que el tiempo de la “esperanza” se agota. El análisis sugiere tres razones por las que agita la idea de la renuncia:
Transferencia de culpa: Si el plan fracasa, la culpa no es de su teoría económica, sino de quienes “no lo dejaron”. Es el relato del mártir que intentó salvar al país pero la “vieja política” se lo impidió.
Falta de gestión: Destruir el Estado fue fácil; construir una economía funcional sin inversión real y con un mercado interno muerto es la tarea que hoy le queda grande.
Debilidad institucional: Sin mayorías parlamentarias y con una Justicia que empieza a mirar de reojo sus viajes y gastos (como los de Adorni), el Presidente se siente acorralado.
3. La gobernabilidad en juego
Decir “me voy a mi casa” es, en términos técnicos, una confesión de fragilidad. Un líder con un plan sólido no amenaza con abandonar el barco a mitad de la tormenta. Al destruir el aparato productivo, Milei se quedó sin los motores que podrían sacarlo de la crisis.
El “Plan Retorno” a la actividad privada parece ser el seguro de vida de un presidente que prefiere renunciar antes que admitir que sus libros de economía austríaca no encajaron con la realidad de la mesa de los argentinos.
Datos de UBV:
Desocupación: Se estima que en el último año la tasa subió significativamente, superando el 8-9% según proyecciones privadas, con un golpe letal en el empleo informal.
Pobreza: La UCA y otros organismos ya ubican la pobreza por encima del 55%, una cifra que ningún discurso de “estabilidad” puede tapar.













