Por Juan Carlos Lopaczuk *
La interna peronista y su funcionalidad con la ultraderecha gobernante.
El anunció de las elecciones bonaerense en el partido Justicialista para el mes de marzo despertó una serie de resquemores entre algunas facciones peronistas. La internación y, posterior intervención de Cristina, por una apendicitis aguda con peritonitis en el Sanatorio Otamendi porteño. Fue interpretado, quizá, por algunas facciones como un acto de debilidad del Cristinismo.
Resulta que durante la semana posterior a estos acontecimientos, en los distritos bonaerenses de Quilmes y Lanús, administraciones a cargo del Camporismo. Bandas del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y del Movimiento Evita realizaron desmanes y agresiones que causaron incendios y destrozos. En supuestos reclamos laborales. En declaraciones radiales, Santiago Cúneo expresó su necesidad de “jubilar” a Cristina y de “tirar” por la ventana a Máximo.
Para completar la escena, Guillermo Moreno lanzó su candidatura a presidente para las elecciones presidenciales del 2027. Si, a dos años de los comicios. El espacio kicilofista convocó, una vez más, a un acto para intentar demostrar “músculo” ante una nueva confrontación con el Camporismo. El gobernador manifestó su intenciones nacionales.
El espacio que debería estar buscando recuperar su identidad y reconquistar su legitimidad popular. Se sumerge en conflictos internos y en oportunismos para intentar debilitar a otra parte del conflicto. Alejado de sus votantes, algunos celebran la internación del último símbolo popular político de nuestro país y con oscuros deseos consideran que ello será su trampolín al estrellato de la palestra política argentina.
Sin embargo, proceden a repetir el discurso libertario, fragmentar el espacio, perseguirse entre ellos volviéndose así en funcionales a los intereses violetas. Antes que construir una alternativa política y un plan de gobierno que responda a preguntas de la índole: ¿Como vamos a pagar la deuda Mileista-Caputista con el FMI y diferentes prestamistas internacionales?¿Que se propone para recuperar el sistema de salud deteriorado por las políticas libertarias?, ¿Cual será la estrategia para recuperar miles de empleos desbastados? ¿Que sistema previsional se implementará para mejorar la paupérrima situación de nuestros jubilados? y la lista continúa. Prefieren mezclarse en el submundo de la ” rosca” política con el fín último de ocupar cargos donde sea y salvar a los suyos.
De esta manera, dejan a merced al espacio popular a personajes que inexplicablemente, o si, terminan fortaleciéndose internamente cada vez que suceden estas confrontaciones. Así como generan la posibilidad de la aparición de un “outsider peronista” que termine llevándose puestos a todos y capitalice la vacante generada.
Mientras tanto, las encuestas de opinión pública demuestran un fortalecimiento del espacio libertario y una percepción popular de la incapacidad de la oposición en capitalizar mayor apoyo y consolidarse como alternativa.
Un nuevo año se aproxima y los desafíos son cada vez más grandes en el campo popular. Será cuestión de tiempo saber si fueron resueltos por quienes dicen representar al pueblo.
*Profesor de historia y periodista
Director del proyecto comunicacional
“Palabra de Pueblo”















